He tenido el puente del Pilar y, como me quedaban tres días de vacaciones, así que decidí coger el resto de la semana libre y venirme a pasar la semana a Pontevedra, que está preciosa con este tiempo otoñal, dicho sea de paso. Y para que veáis que no miento mirad qué maravilla de plaza:
Es la "Praza do Peirao" en el casco antiguo pontevedrés. Y sí, por si os lo estáis preguntando, esos árboles que se ven son naranjos. El martes pasado estaba callejeando un poco y no pude resistirme a sacarle una foto. Si es que dan ganas de sentarse en uno de los banquitos de piedra con un café y dedicarse simplemente a ver la vida pasar durante un ratito ¿o no?
En otro de mis paseos solitarios de estos días, me dirigí a la librería Cronopios, otro de mis sitios favoritos de la ciudad. No es una librería de esas antiguas que salen en las películas, se hecho se abrió en 2009, pero me encanta la tranquilidad que hay, la disposición de los libros, la amabilidad con la que te tratar, la paciencia que tienen (puedo ir tres veces en una semana a husmear durante un buen rato antes de decidirme por un único libro)...
Cuando se abrio, una de las cosas que más llamó mi atención fue su escaparate. En él, además de libros, claro está, suele haber murales y similares con pequeños fragmentos de novelas, poemas, ilustraciones etc.
Desde ya, os digo que la poesía no es algo que me entusiasme demasiado. No puedo decir que no me guste porque sí me gusta, pero me da la sensación de que nunca soy capaz de extraer el 100% de su sentido, de que no la entiendo en su totalidad y eso me desconcierta y, por consiguiente, es un tanto que no juega a favor de que sea una ferviente admiradora del género. Y eso que en el instituto tuve mi época de poetisa de pacotilla y me lancé con algún que otro verso. Todos eran malísimos y ninguno vio la luz más allá de una de las páginas de una de mis libretas (gracias a Dios).
El caso es que cuando me paré en el escaparate de Cronopios para ver qué se cocía en él, me encontré con este poema de Gioconda Belli. El que da el título del post que estáis leyendo. Me pareció iluminador y muy acertado. Y, toco madera, creo que supe interpretarlo bien. Ahí os lo transcribo y ya me diréis lo que pensáis.
Uno no Escoge
Uno no escoge el país donde nace;
pero ama el país donde ha nacido.
Uno no escoge el tiempo para venir al mundo;
pero debe dejar huella de su tiempo.
Nadie puede evadir su responsabilidad.
Nadie puede taparse los ojos, los oidos,
enmudecer y cortarse las manos.
Todos tenemos un deber de amor que cumplir,.
una historia que nacer
una meta que alcanzar.
No escogimos el momento para venir al mundo:
Ahora podemos hacer el mundo
en que nacerá y crecerá
la semilla que trajimos con nosotros.
Uno no escoge el país donde nace;
pero ama el país donde ha nacido.
Uno no escoge el tiempo para venir al mundo;
pero debe dejar huella de su tiempo.
Nadie puede evadir su responsabilidad.
Nadie puede taparse los ojos, los oidos,
enmudecer y cortarse las manos.
Todos tenemos un deber de amor que cumplir,.
una historia que nacer
una meta que alcanzar.
No escogimos el momento para venir al mundo:
Ahora podemos hacer el mundo
en que nacerá y crecerá
la semilla que trajimos con nosotros.


