El miércoles se estrenó lo último que ha salido de la cabeciña de Shonda Rhimes, responsable de dos de mis series favoritas: "Grey ´s Anatomy" y "Private Practice" así que, como mínimo, le debo ver el primer capítulo para ver qué tal.
Además, me picaba la curiosidad por dos razones principalmente:
1) Se trata de una serie que se separa definitiva de la espina dorsal de Anatomía de Grey: recordemos Private Practice es un spin-off, es decir, se montó una serie nueva en torno a un personaje ya creado que se separaba de "la serie madre". El personaje escogido fue Addison Montgomery.
2) Me interesaba ver una serie de médicos en la que deben ejercer sin un hospital con recursos más o menos ilimitados y tecnología puntera que proporcionen cierto respaldo a los diagnósticos médicos. Es decir, que me "hacía gracia" (vamos a definirlo así) que los médicos estuvieran en medio de la nada sin una máquina para hacer una cochina radiografía.
Y voilá, me pongo el capítulo de marras para ver qué tal y, mi veredicto es que le voy a dar una oportunidad. Estuve entretenida todo el capítulo. Toda mi atención estuvo en el desarrollo de la historia.
Ficha técnica:
Género: Drama médico
Duración: 45 min
Creadores: Jenna Bans
Productores: Shonda Rhimes, Jenna Bans, Betsy Beers
Productores: Shonda Rhimes, Jenna Bans, Betsy Beers
Reparto: Jonathan Castellanos, Valerie Cruz, Caroline Dhavernas, Jason Winston George, Zach Gilford, Mamie Gummer, Martin Henderson, Rachelle Lefevre
País: USA
Como ya supondréis, después de haber leído lo que he escrito hasta este momento, la serie narra la vida diaria de unos médicos que ejercen su profesión en casa Dios, que viene siento en algún lugar remoto en medio de la jungla en Sudamérica. Idílico, vamos. Ahora sí unas playas estupendas de agua cristalina.
El punto de partida de la serie es la llegada de tres médicos nuevos (dos chicas y un chico), que por diferentes motivos personales que ellos mismos se encargan de explicar, deciden empezar de cero en sus vidas en un lugar remoto. Primer problema: los pacientes son de habla hispana y los chavales no tienen ni idea de castellano. Que digo yo que ahora hay cursos de idiomas para ponértelos en el iPod, que algo podrían haber estudiado para chapurrear lo básico una vez metidos en harina. Pero bueno, ya sabemos cómo son los yanquis, creen que con el inglés van a todos lados. Además, la falta de comunicación médico-paciente puede dar buenos momentos a la serie y justifica el personajew del chavalín que hace de traductor...
Segundo problema: tener que lidiar con dos médicos que llevan allí media vida adulta, van sobrados, se las saben todas y que no se van a esforzar un ápice por ponérselo fácil. Además, en la clínica también hay una enfermera que es de allí y que debe estar enfadada con el mundo o algo así y que no hace más que refunfuñar y quejarse del trabajo (no la culpo, si yo estuviera en medio de la nada también me quejaría).
El capítulo sirvió para ponernos en antecedentes, presentarnos a los personajes dejándonos caer algún que otro enigma de la personalidad de alguno de ellos. A mí me gustó y veré el segundo a ver qué pasa. Además estoy ansiosa por ver cómo se lo va a montar Shonda conlos líos amorosos, entre personajes, todo un clásico en sus series. Hasta ahora no tengo muy clara como va a ser la cosa pero con el tiempo he ido aprendiendo a leer entre líneas y voy viendo venir lo que esta mujer le hace a la vida sentimental de sus personajes.



