lunes, 11 de octubre de 2010

Situaciones absurdas de mi vida cotidiana. Capítulo V: La "Pontevedra High Class"

Todos sabemos lo que pasa en las ciudades pequeñas. Queremos dárnolas de importantes, de cosmopolitas, de modernos y demás y en el fondo no llevamos un cartel en la frente que dice "Soy de pueblo" porque no hace falta, se nos ve a leguas.
Hoy quiero hablaros de una especie en peligro de extinción dentro de la sociadad pontevedresa: La "Pontevedra High Class". Digo que está en peligro de extinción porque, aunque tarde, mal y arrastras, mi ciudad poco a poco evoluciona y se va metiendo en el meollo y la vorágine que supone estar en el siglo XXI.
Os voy a poner en antecedentes antes de narraros mi encontronazo con un especímen de dicha raza que, casualidades de la vida, viven en mi ya famoso edificio.

Pontevedra, ciudad costera del noroeste peninsular, es un lugar de tradiciones fuertemente arraigadas que perviven en el tiempo. Todas ellas respetables aunque muchas no compartidas por mí: no tengo nada en contra y no despotrico, simplemente no acudo a este tipo de actos. Es más, no tengo absolutamente nada en contra de dichas tradiciones, lo tengo contra algunas personas que hacen de ellas casi una segregación por clases sociales. Por ejemplo, el baile del Casino. Toda jovencita de la "alta sociedad pontevedresa" es socia del casino y al llegar a los 16 años ha de ser presentada en sociedad en un baile de etiqueta la víspera del día grande de las fiestas patronales. Sí, igualito que en The O.C. o en Gossip Girl. Por si no ha quedado claro: yo NO lo hice. Para empezar porque no somos, ni hemos sido nunca socios del Casino. Cualquiera que pertenezca a la P.H.C. (escribo el nombre en acrónimo que es muy largo), evidentemente pertence a dicha institución.

Otra característica de mi ciudad en general y de la P.H.C. en particular es pensar antes de nada en "el qué dirán" y en la apariencia: lo importante no es lo que uno es, es lo que los demás creen que eres. Esta peculiar filosofía de vida, propicia que se produzcan situaciones totalmente absurdas que no tienen ni pies ni cabeza. El 80% de los miembros de las grande sfamilias de los años 60-70 ahora son ricos venidos a menos pero claro, hay que seguir haciendo alarde de apellido y alta alcurnia y a dónde no llega, se manda recado si hace falta. Por lo tanto, los bisnietos de las grandes familias seguirán yendo a colegios cuya matrícula cuesta un riñón, aunque no se tenga ni para comer. En verano la semanita de vacaciones a todo tren es sagrada, aunque se tenga que pedir un crédito para poder ir. La ropa necesariamente tendrá que ser de marca aunque guardemos las etiquetas y se devuelva una vez haya pasado el superevento al que haya que asisitir. La cuota del casino es el único pago que se lleva religiosamente al día. Los hijos y nietos de "los pobres" no pueden prosperar y si, Dios quiera que no, lo hacen, hay que dejarles bien clarito que no pertenecen a ese exclusivo mundo desde el minuto cero.

Este comportamiento no es, para nada, la tónica general. Estas chorradas únicamente las hacen cuatro muertos de hambre que se creen que esto sigue siendo principios de los 70, cuando había criadas con cofia y la máxima aspiración de las niñas de 18 años era pillar cacho con uno de los marinos de la Escuela Naval Militar y no trabajar (eso es de pobres). Son un puñado de pedantes que se pasean por la ciudad con aires de grandilocuencia y un rictus facial como si oliera mal  a su alrededor. Pero alguno de estos especímenes todavía queda y son lo que denominamos "Pontevedra High Class". Repito que no es lo habitual, gente así la hay en todos lados, yo simplemente me limito a escribir sobre los que pueblan mi ciudad. Como ya dije, están en peligro de extinción.

En mi edificio tengo alguno de estos pardillos, concretamente tres (que son bastantes teniendo en cuenta que no vivo en el centro). De una ya os hablé en una ocasión, (la vecina plasta), con otra hace bastante que no coincido en el ascensor y cuándo tengo "esa suerte" la cosa no va más allá de un "hola/qué tal". Voy a contar mi corto viaje es ascensor con un miembro de la familia a la que pertenecen los terceros en discordia.

Hoy por la mañana, tras salir a hacer algún que otro recado con mi padre, una servidora se encontraba esperando el ascensor, cuando por el rabillo del ojo observé como mi querido vecino al que, con todo el cariño, llamaré Willy Fog (enseguida sabréis porqué) estaba con sus llaves en la mano intentando entrar. Como el tío, además de pedante, es muy educado y agradable (los buenos modales que no falten, por Dios) me dije a mí misma que le iba a ahorrar la maniobra. Bajo los dos escalones que me separaban de la puerta de entrada y le abro. A continuación va una transcripción de la conversación. Por cierto, casualidades de la vida es socio del Casino y estuvo muy bien situado en la directiva del mismo.


Willy Fog: Hola, buenos días.
María_MC: Buenos días. Es un señor mayor, me dije a mi misma, dale conversación que podría ser algo entre tu padre y tu abuelo. Ya refresca ¿eh? y pensar que hace dos semanas estábamos en la playa....
W.F.: La verdad es que sí, que han bajado las temperaturas de una forma...
María_MC: el clásico otoño en Galicia.

Y, ahora, atención con lo que me salió el tío. Redoble de tambores....
W.F: Pues yo este verano estuve dando la vuelta al mundo con unos amigos y en los Emiratos Árabes, había 45ºC.

María_MC: Yo también estuve a 45ºC ¿sabe? es que trabajo en Orense. No hace falta irse tan lejos. (Se abre la puerta del ascensor)
W.F. jajajaja Me alegro de verte
María_MC: jajajaja (Ambas risas falsas)

Hay que reconocerle el paisano la "sutilidad" con que llevó la conversación a su terreno. Tuvo mérito, la verdad sea dicha. Seguro que cuando le salí con lo del tiempo los engranajes de su cerebro se pusieron a trabajar a toda máquina para ver cómo podía meter lo de la escapadita  veraniega en la conversación. El mensaje estaba claro: "da igual que esté jubilado, mi mujer no haya trabajado en su vida, siga viviendo de alquiler y tenga una tortuga asmática por coche: que sepas bonita, que este verano dí la vuelta al mundo".

10 comentarios:

BlackBetty dijo...

Jajajaja, eres mala, para las alegrías que tiene el pobre viejecito. :-D

María_MC dijo...

BlackBetty: No lo puedo evitar, es algo superior a mí. Cuando algo me hace gracia, lo exploto hasta sus últimas consecuencias. No veas el cachondeíto que hubo en mi casa a cuenta de Willy todo el día de hoy. Que a mí lo de meterme con la peña con irónía y retranca no me viene por ósmosis, hay una fuerte carga genética....

AtHeNeA dijo...

lO de la tortuga asmatica ha estado bien, me gusta como cuentas tus encrucijadas de portal. la verdad es que de ese tipo de gente hay en todas partes, pero como tu dices afortunadamente no predominan o al menos yo los veo menos, (claro estan dando la vuelta al mundo) solo los vemos en contadas ocasiones y tu has sido la afortunada, no te quejaras, no?
un beso, es un placer leerte

Mi bici y yo dijo...

Buff sobri, de estos conozco yo un montón que oseeeeeeeeeea jo todo lo que han hecho digno de contar te los cascan como sea, que te interese o no es caso aparte

Es que en estas ciudades medianas nos conocemos todos demasiado y hay mucho guay que se cree alguien y tiene que mantener su "status" como sea por los siglos de los siglos

Besos

Maria dijo...

Uf, debe de ser tan estresante pertenecer a la PHC... ;)

Nebulina dijo...

Por favor, cuanto gilipollas hay suelto por la vida!
Un beso!

Tanais dijo...

jjajajjajajajjajajaja muy buena tu respuesta jajajajajajajajajaajja

Hay algunos que tela marinera!!!!

María_MC dijo...

AtHeNeA: muchas gracias, Athenea. Es verdad lo que dices, no había caído. Lo mismo no abundan porque están dando la vuelta al mundo y no hay coincidencia espacio-tiempo entre ellos. interesante teoría, sí señora. Me alegro que te haya gustado. Otro besiño para tí.

Mi bici y yo: tita, en todas partes cuecen habas pero en las ciudades pequeñas las "Natis Abascales" de pacotilla abundan y mucho. Creo los años y años de laca han hecho que se filtre al cerebro algo.
De todos modos este vecino mío es de lo más normalito, la mujer y el hijo.... telita. Otro beso para tí.

María: ya te digo, yo quejándome de la carga extra de estrés que me gasto últimanente en el trabajo y no pienso en la gente que realmente lo padece. Lo mío no tiene nombre....

Nebulina: toda la razón. Pero te digo lo mismo que a Mi bici y yo, este señor es bastante agradable. De hecho me sorprendió bastante que se descolgase con el viajecito de marras. Me lo hubiera esperado más de la parienta y la progenie. Otro beso para tí.

Tanais: gracias por la carcajada online. No puedo evitar soltar este tipo de contestaciones, es algo superior a mí. Una amiga me dijo una vez que no hay filtro entre lo que piense y lo que digo y eso que estoy trabajando duramente en ello. Vosotros lo sabéis, que se refleja en las famosas frases en azul. ;)

Amanita Faloides dijo...

Bueno, en Valladolid está la Academia de Caballería y no hay Escuela Naval ni mar, pero por lo demás, el parecido es asombroso. De hecho hay un género de chica a la que llamábamos "cadetera". De Madrid lo que más me gusta es el anonimato y lo raros que somos todos, y hay alguno raro de verdad.

Me ha encantado tu respuesta. Pero yo daría algo por poder dar la vuelta al mundo... Eso si, un verano no me llega ¿eh?

Adicto tv dijo...

Me han encantado el mote del hombre, eso en Córdoba no pasa. Aunque tengo que decir que me hubiese encantado ir o ser el protagonista de una fiesta de ese tipo! ajjjajaja

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Ya que has leído tendrás algo que decir, digo yo.