lunes, 28 de junio de 2010

De mudanza...

Buenas a todos.

No estoy desaparecida, es algo peor: estoy de mudanza, mejor dicho estoy de mudanza y tengo un fortísimo dolor de cabeza como consecuencia de la misma.

Al hecho de tener que cargar cajas, maletas y bolsas de viaje como una mula, hay que añadirle el pequeño detalle de que hay que hacerlo a unos 36 grados de temperatura. Por si esto no fuera suficiente, el miércoles duermo en mi nuevo piso y no tengo sofá, ni grifo en la pileta del baño. Esto último parece que se soluciona mañana pero lo del sofá va a tardar un poco más y me toca las narices un poco/bastante. Y si a eso le sumamos que la casera no deja hablar, no me deja explicarme ni a mi ,ni a mi compañera de piso y se limita a echar su rollo aunque no tenga nada que ver con el tema que se está tratando (aunque estoy convencida de que en su cabeza todo tenía sentido yo, por momentos, creí estar jugando al teléfono escacharrado), tenemos como resultado una jaqueca de las que hacen historia y pensamientos violentos bombardeándome el cerebro.

Soy una persona que odia que le digan lo que tiene que hacer y que la tomen por tonta, cuando detecto cualquier indicio de cualquiera de estas dos cosas, monto en cólera. Imaginaos la bilis que tuve que tragar cuando, entre otras cosas, tuve que aguantar una "master class" sobre como se cierra una puerta. Sí, amigos, habéis leído bien. Por bastante menos les he montado cada pollo a mis padres....

En fin, paso de envenenarme más que pretendo dormir bien (lo que el calor me permita, claro está) y sé que como siga así estaré cabreada toda la noche y parte de la mañana (probablemente hasta que salga a tomar café). Me quedo con lo a gusto y lo tranquilita que, seguro, voy a estar en mi piso superfabuloso (ya me veréis en "Quién vive ahí"). Podría decirse, que es mi primera casa y no voy a permitir que nada empañe este momentazo. Os iré contando pero más espaciadamente (lo mismo que no comentaré en vuestros blogs  tanto como me gustaría) puesto que no tengo, todavía, conexión a internet en el piso, pero no os perderé de vista y no abandonaré este blog. La opción de las cafeterías con wifi, está sobre el tapete.

¡Ah! se me olvidaba contar que la hora que puso la casera para quedar es a las 20:30, sí, la misma que, casualidades de la vida, la del partido de España. Conociendo el percal, calculo que tardaré como dos horas en recibir las llaves de marras. ¡Estupendo! Sin sofá y sin partido.

Nota al margen: para todos aquellos que comentastéis la entrada anterior, deciros que no cometí ninguna imprudencia al volante, siempre al máximo permitido. Que no quería sumar una multa a mis preocupaciones. Ya hice todos los kilómetros que necesitaba para relajarme y que, aunque no está solucionado el motivo de mis preocupaciones, convivo mucho mejor con ello. Por el momento no he necesitado más terapia de velocidad. Muchas gracias a todos por vuestros comentarios de apoyo.



3 comentarios:

Mi bici y yo dijo...

Ay sobri si yo te contara de pisos, sofás, caseras que te toman por imbécil y demás. Si un día soy capaz de reconstruirlo sin envenenarme escribo un post, solo diré que la casera vino un día de su aldea porque no se creía que no nos cerrase la lavadora y embadurnó bien el cierre con 3 en 1, vaya movida luego para quitarlo y no pringar la ropa al meterlo!!! además de que hubo que llamar igualmente al técnico porque efectivamente había algo roto.

Pero bueno, si el piso merece la pena, aunque por ahora no tenga sofá ni internet y te hayas quedado sin partido, todo habrá merecido la pena

Cuídate las jaquecas, y me alegro que no sobrepasaras la velocidad permitida el otro día

Besos y paciencia!!!!!!!!!

Anónimo dijo...

ah que te cambias de casa?? uy creo que tenemos mucho de lo que hablar.Cuando estes por ponte dame un toque y quedamos para tomar algo.Mucho ánimo con la mudanza.
Un besito de tu prima

BlackBetty dijo...

respiraaaa... y vete a un bar cercano a ver el partido!

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Ya que has leído tendrás algo que decir, digo yo.